Invertir en las energías renovables (versão em castellano)
Por Miguel Rivero
Portugal tiene fijada la meta de que, hasta el año 2020, el 30 por ciento de la energía consumida en el país provenga de fuentes renovables, una meta que es superior a la de misma la Unión Europea. Empresas españolas participan en varios proyectos, desde parques eólicos hasta la energía solar.
Portugal es ya en la actualidad, con varios proyectos en vías de ejecución en el sector de las energías renovables, uno de los países con una meta más elevada entre los 27 miembros de la Unión Europea (UE). La meta europea es de 20 por ciento de consumo de energías renovables en el año 2020, mientras que el Gobierno de Portugal la ha fijado en el 30 por ciento.
El actual Gobierno socialista, que tomó posesión en octubre del pasado año, tiene fijado en su programa el propósito de “asegurar la posición de Portugal entre los cinco líderes europeos al nivel de los objetivos en materia de energías renovables en 2020”. Para ello, pretende aumentar para 8.500 MW el objetivo de producción de energia eólica”, cumplir el Programa Nacional de hidroeléctricas y crear “un nuevo plan nacional para el desarrollo de las mini-hidroeléctricas o Plano Nacional de Barragens e criar “um novo plano nacional para pasar de los actuaales 150 a 1.500 MW y avanzar también en el área de geotermia.
Según estimaciones del presidente de la Asociación de Empresas de Energías Renovables, Antonio Sá da Costa, reflejadas por el diario Público de Lisboa, la meta de energía eólica instalada para el 2012 será de 5.700 megavatios (MW), la producida por las olas de 250 MW, mientras que la hídrica se situará en 6.200 MW en el 2015. Sá da Costa vaticina que, en el 2020, con las inversiones previstas en eólica, hídrica y de olas, Portugal podrá alcanzar una meta superior a la de la UE.
Todo esto sin contar con la inmensa obra en el municipio de Moura (distrito de Beja), donde se construye la mayor central de energía solar del mundo y se aprovecha el primado europeo de 2.550 horas de sol por año, como dijo a los medios lusos de comunicación José María Pos-de-Mina, alcalde de esa localidad.
El 9 de abril del pasado año, al visitar las obras de esta central, el primer ministro portugués, José Sócrates, destacó la prioridad de su gobierno en utilizar las energías renovables: “La apuesta que hicimos en estos cuatro años en las energías renovables nos coloca en la línea de frente de los países que quieren hacer una revolución verde, a favor del ambiente, pero también de nuestra economía”, dijo Sócrates.
La Central Fotovoltaica de Amareleja (Moura), cerca de la frontera española y en una superficie de 250 hectáreas, es propiedad en su totalidad de la empresa española Acciona, que adquirió en 2006 las acciones en poder de la sociedad propietaria de los derechos de la instalación, Amper Solar.
Portugal cuenta desde febrero de 2009 con otra gran central solar, con capacidad para abastecer de “energía limpia” a unos 8.000 hogares: la Central Solar de Serpa, también en el distrito de Beja.
Según el ingeniero italiano Piero dal Maso, ejecutivo de Catavento, la empresa portuguesa que desarrolló el proyecto, la central producirá 20 gigavatios/hora de energía por año, lo suficiente para ahorrar más de 30.000 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero.
EMPRESAS ESPAÑOLAS
Acciona no es la única empresa española que participa en los esfuerzos del Gobierno luso por dar prioridad a las energías renovables. Pero, para las empresas españolas no ha sido tarea fácil la de penetrar en el mercado luso de energía, tradicionalmente controlado por Energías de Portugal (EDP), antiguo monopolio estatal de la electricidad.
De esta manera, las españolas Unión Fenosa, Iberdrola y Endesa perdieron el 17 de julio de 2008 el concurso – uno de los primeros abiertos a nivel internacional – para construir dos represas lusas, que ganó Energías de Portugal (EDP).
El presidente del Instituto del Agua, Orlando Borges, explicó a los medios de comunicación que la empresa portuguesa presentó “la oferta más ventajosa” para levantar las hidroeléctricas de Alvito (distrito de Beja) y Fridao (distrito de Porto).
Las empresas españolas sólo presentaron propuestas para la construcción de la hidroeléctrica de Fridao, en la región de Amarante.
Para ese proyecto, Endesa hizo una oferta por valor de 150 millones de euros; Iberdrola, por 107, y Unión Fenosa, por 90.
Según Borges, el concurso fue “totalmente transparente, abierto a todas las empresas del sector” y el jurado optó por la propuesta de EDP, que por 232 millones de euros se comprometió a construir ambas hidroeléctricas.
Por suerte, no en todo ha sido así. Ya el 23 de enero de 2009, Iberdrola distribuyó una nota de prensa para informar acerca de su participación “en uno de los proyectos hídricos más importantes en Europa en los últimos 25 años”.
Se trata del Complejo Hidroeléctrico del Alto Támega, en Portugal, con 1.200 MW de potencia, lo que significa una inversión de 1.700 millones de euros entre 2012 y 2018.
En el esfuerzo luso para desarrollar las energías renovables, Iberdrola ya tiene en explotación tres parques eólicos: en Torres Vedras (18 MW) desde 2005, el Alto Monçao (32 MW) desde 2007 y en Alvao (42 MW) desde el pasado año.
Además, según confirmó a este semanario una portavoz de la empresa española, está prevista la construcción de otros dos parques, con cerca de 90 MW de potencia.
En lo que se refiere a Endesa, en 2006 fue adjudicado a un consorcio participado por esa empresa española (30%) la fase A del concurso para la atribución de 1.200 MW de potencia eólica. Esta inversión, estimada en más de 1.500 millones de euros, deberá estar concluida en 2011, lo que reforzará la posición de esa empresa española en el sector eólico en Portugal.
En el sector hídrico, en 2008 le fue adjudicada a Endesa la concesión para la construcción y explotación de la presa de Girabolhos, en el río Mondego, donde será instalado un sistema reversible de 360 MW. Esta inversión (cerca de 400 millones de euros) deberá estar en marcha en 2015.
Un representante de Endesa en Portugal se refirió a este esfuerzo para ayudar a eliminar el CO2 de la atmósfera, pero agregó que resulta “imperativo que el poder político llegue a un consenso amplio y global en esta materia, para reducir la incertidumbre y dar una señal clara a la industria energética”.
En septiembre del pasado año estuvo de visita en Lisboa la enviada especial de la ONU para el cambio climático, la noruega Gro Harlem Brundtland, quien avisó de que el mundo podrá verse abocado a una crisis climática si no se reducen las actuales emisiones de gases hasta la mitad, en 2050.
“Las concentraciones de gases con efecto invernadero han aumentado como resultado de la actividad humana”, ilustró la enviada de la ONU, quien tildó de “irresponsable e inmoral” la situación actual de calentamiento global.
Brundtland defendió que el “tiempo de diagnóstico acabó”, por lo que ahora “es tiempo de actuar” y apeló a la responsabilidad empresarial, a la hora de invertir en el sector de la energía.
(Despiece)
PREVER EL FUTURO
Recientemente, el primer ministro de Portugal, José Sócrates, reafirmó su “apuesta fuerte” por las energías renovables, como fórmula para hacer frente al impacto de los precios del petróleo y garantizar el futuro.
“Resulta absolutamente fundamental que el país tome conciencia de que no debe ser tan dependiente del petróleo”, dijo el gobernante socialista, para quien la mejor manera de reducir esa dependencia es aumentar el porcentaje de electricidad producida con energías renovables.
Sócrates defendió las fuentes energéticas sostenibles en la localidad septentrional de Viana do Castelo, cerca de la frontera con España, durante su visita a una fábrica de aspas de rotores para producción de energía eólica.
Sócrates recordó que durante las dos anteriores crisis de los precios del petróleo “todos dijeron que era necesario reducir la dependencia, pero no se hizo nada”
Si ahora no se toman medidas, añadió el primer ministro, “nadie nos perdonaría si de aquí a 15 ó 20 años otra generación sufre una nueva crisis.
Gostar disso:
Seja o primeiro a gostar disso post.