El Correo Gallego – 30/08

La rentrée más amarga para los portugueses

Por Begoña Iñiguez

LAS vacaciones estivales llegan a su fin. De vuelta a la rutina y a Lisboa el panorama no puede ser más desolador al otro lado del Miño, con los duros ajustes que entrarán en vigor a partir de octubre. En agosto los portugueses se han refugiado en las fabulosas playas del Algarve o de la Costa Alentejana haciendo oídos sordos a la crisis, y a las llamadas de atención del Gobierno del conservador Passos Coelho pidiendo contención y ahorro ante los duros meses que se avecinan. En mi barrio, uno de los más comerciales de la capital portuguesa, las tiendas, cafés y restaurantes no han dudado en cerrar por vacaciones durante un mes como si nada ocurriera.

Si alguno de ustedes se ha escapado a Portugal en julio o en agosto no habrá descubierto ni rastro del país que tuvo que ser rescatado hace tan solo unos meses. Los chiringuitos, restaurantes, cafés, cámpines y hoteles de norte a sur del país han estado llenos a rebosar, sobre todo en el Algarve, en la Costa Vicentina y en Lisboa. A falta de datos definitivos, los hosteleros lusos se muestran muy satisfechos con el desarrollo de esta campaña de verano.

Durante mi retiro veraniego en Galicia, amigos y familiares me preguntaban ¿dónde está la crisis en Portugal? Mi respuesta ha sido siempre la misma: hay que profundizar, ir a los supermercados y ver lo que se compra, pasear por los barrios menos turísticos, acercarse a hospitales y ambulatorios, llenos a rebosar, con falta de personal. Además de preguntar a la gente cuánto ganan, lo que pagan de impuestos y lo que van a pagar.

Al 23% de IVA que ya se aplica a los productos de consumo, que no son de primera necesidad, a los servicios prestados por los trabajadores independientes y a las facturas telefónicas, por ejemplo, habrá que sumar a partir del 1 de octubre las facturas del gas y de la electricidad y algunos productos que hasta el momento tenían el IVA entre el 6 y el 13%. Imaginen lo que va a suponer mensualmente para cualquier familia lusa este incremento. Además, en diciembre gran número de trabajadores y pensionistas tendrán un recorte, entre el 50% y el 15%, en su paga extraordinaria de navidad.

Si seguimos profundizando veremos que este verano los bonos de transporte urbano e interurbano, que utilizan la mayor parte de los trabajadores para desplazarse a sus empleos, han vuelto a subir, la liga de bomberos portugueses ha amenazado con cerrar varias corporaciones locales si el ministerio de Sanidad no les paga los servicios que les debe por transportar a enfermos a hospitales, muchas escuelas públicas lusas no tienen, a estas alturas, plazas suficientes para los alumnos, ante el desmesurado número de estudiantes de Primaria y Secundaria, procedentes de los privados, que lo han solicitado.

Las cuentas no le salen a las familias de clase media que han vuelto a matricular a sus hijos en las escuelas del Estado porque no pueden pagar las carísimas matrículas de los colegios privados. Les recuerdo que en Portugal no existen los colegios subvencionados por el estado como en España. Lo mismo está ocurriendo con los libros y las comidas escolares. Varios centros han pedido a alumnos de años anteriores sus libros para dárselos a los que no los pueden comprar. Y cada vez más, en los colegios privados, los estudiantes llevan su comida de casa para no tener que pagar el comedor.

Estas vacaciones, como cada verano, han sido un mero espejismo en el país vecino. Lo peor llega ahora con las cuentas echando humo, deudas y facturas urgentes que pagar y con la dura realidad a la puerta de casa. ¿Serán capaces nuestros vecinos de cambiar de hábitos y apretarse el cinturón con los nuevos sacrificios impuestos por el rescate? Es lo que pretende el ejecutivo de Passos Coelho, y lo que les asegurará dentro de unos días a Zapatero, Merkel y Sarkozy, en Madrid, Berlín y París.

Periodista

Link: http://www.elcorreogallego.es/opinion/ecg/rentree-amarga-portugueses/idEdicion-2011-08-30/idNoticia-696577/

El Correo Gallego – 10/06

La prueba de fuego para Passos

Por Begoña Iñiguez

EN PORTUGAL, que vive su peor crisis de las últimas décadas, se abre una nueva etapa tras la victoria del centroderecha en las elecciones legislativas del 5 de junio. El conservador Pedro Passos Coelho, líder del PSD, y el demócrata- cristiano Paulo Portas, del CDS-PP, trabajan contrarreloj en las negociaciones para formar un gobierno de coalición que tome posesión antes del 23 de este mes, cuando tendrá lugar el próximo Consejo Europeo.

En el país de la calma, las pressiones impuestas por la “troika”, formada por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE), que negoció el rescate financiero de 78.000 millones de euros, han obligado a Passos y a Portas a acortar el calendário de las negociaciones. Conscientes de que tienen que demostrar a sus sócios europeos y a sus acreedores internacionales, no solo a su país, que son capaces de ponerse de acuerdo en menos de quince días, están llevando las negociaciones con la máxima discreción y celeridad. Es la prueba de fuego para el primer ministro electo y el que será, probablemente, el segundo espada de su gobierno.

Passos es economista, está casado, tiene 46 años y sangre transmontana, del norte del país. Mientras que por las venas del periodista y abogado Portas, soltero de 48 años, fluye sangre gallega, como su apellido. Tienen caracteres totalmente diferentes. Pedro es “frontal” (directo en portugués), tímido, discreto, muy cauteloso y nunca ha ejercido cargos de gobernación. Paulo es un auténtico animal político y un excelente negociador que se coaligó con Durão Barroso, cuando el presidente de la Comisión Europea era primer ministro de Portugal. Los dos tienen en común la fidelidad a sus partidos, el PSD y el CDS-PP, en los que llevan militando muchos años. Passos fue, de hecho, líder de las Juventudes Socialdemócratas.

Al próximo Ejecutivo de Lisboa le va a tocar la labor titánica de governar no solo para sus compatriotas, sino para la troika. De aquí a 2013 tendrán que llevar a cabo 291 medidas de un ajuste draconiano, entre ellas, reformas estructurales en la Función

Pública, la Educación, la Sanidad y la Banca. A esto hay que añadir nuevos aumentos de impuestos, como el IVA; más facilidades para despedir en el sector público y el privado; congelación de las grandes obras públicas, como el AVE; reducción de los benefícios fiscales, que afectará, sobre todo, a la clase media; privatización de empresas estatales; y poner en marcha un nuevo convenio de negociación colectiva. ¿Serán capaces de realizarlas? Esa es la pregunta que estos días se hacen nuestros vecinos en los cafés, los periódicos, en la cola del autobús y en sus casas.

Desde Galicia se plantean varios interrogantes como el AVE Vigo-Oporto, suspendido sine díe por el anterior Gobierno socialista y que tanto Passos como Portas no quieren construir porque no hay dinero en las arcas del Estado; la continuidad del polémico sistema de peajes en la antigua autovia A-28, entre Viana do Castelo y Oporto, discriminatorio para los conductores extranjeros; y sobre la importância que le dará el futuro gobierno de Passos Coelho a la eurorregión Galicia- Norte de Portugal. ¿Inmerso en la aplicación del durísimo programa de ajuste y sin apenas margen de maniobra, podrá el nuevo primer ministro dedicar tiempo y dinero a la cooperación transfronteriza?

Diário de Notícias – Coluna Visto de Cá – 22/01

Torre de Babel no Parlamento espanhol

Por Belén Rodrigo, correspondente do ABC

Em tempos de crise e de cortes sociais na política espanhola acontecem coisas sem pés nem cabeça. Desde a passada terça-feira na Câmara Alta (o Senado) podem ser utilizadas as línguas co-oficiais: catalão, basco, galego. Para implementar tal medida, e que os senadores percebam o que dizem os colegas, são precisos tradutores que recebem 515 euros por dia independentemente das horas de trabalho. Além dos 350 mil euros do orçamento anual do Senado para cobrir estas despesas temos que somar os 4500 euros gastos na compra dos 400 aparelhos de tradução.

Num país onde todos falam castelhano, os discursos dos senadores passam agora a ser feitos na língua da sua região mas, curiosamente, quando deixam o seu lugar na câmara alta e estão nos corredores, ouve-se sobretudo a língua de Cervantes. Esta Torre de Babel está a dar que falar e para muitos traduz a debilidade do PSOE frente aos seus aliados nacionalistas.

O partido do Governo teve que ceder para conseguir o apoio noutras áreas. E enquanto o PP rejeita esta medida e diz ser absurda num país onde todos falam a mesma língua, o presidente do Governo diz que é o sistema “idóneo”.

Mas a Torre de Babel não é o único tema quente da semana política de Espanha. A Catalunha vive uma grave crises financeira e o novo chefe do governo regional, Artus Mas, espera uma negociação difícil com o Executivo de Zapatero para chegar a um acordo.

A Administração pública da Catalunha está na ruína e o Governo quer agora um pacto fiscal similar ao chamado “concerto económico”. A Generalitat tem que apresentar o seu plano de estabilidade financeira, quer dizer, demonstrar a viabilidade das contas catalãs que têm um défice de 7 800 milhões de euros.

Link: http://www.dn.pt/inicio/globo/interior.aspx?content_id=1763470&seccao=Europa

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