ABC.ES – 24/03

Sócrates dimite al naufragar su plan de ajuste y deja a Portugal al filo del rescate

por Belén Rodrigo – Corresponsal Lisboa

El primer ministro portugués José Sócrates presentó ayer su dimisión al presidente de la República, Cavaco Silva, después de que el Parlamento rechazase el cuarto plan de rescate financiero presentado por su Gobierno. Tal y como había amenazado días antes, el jefe del Ejecutivo deja su cargo porque “los partidos de la oposición retiraron al Gobierno todas las condiciones para continuar gobernando” y recordó que hizo todo lo posible para “evitar que el país recurriese a la ayuda externa” que tendrá “consecuencias negativas para la imagen, el prestigio y la reputación nacional”. Anunció además que se presentará a las elecciones, el único camino para “salir de la crisis”. El jefe de Estado, por su parte, realizará mañana una ronda de partidos antes de dar a conocer la decisión que tomará para resolver la situación política portuguesa aunque se da por hecho que los portugueses serán llamados a las urnas en los próximos meses.

Los partidos de derecha e izquierda se unieron para votar contra las nuevas medidas para reducir el déficit y fueron aprobados los cinco proyectos de resolución existentes contra el PEC IV. La crisis política que ha dado paso a la caída del Gobierno parece que también traerá consigo un rescate financiero para que Portugal pueda sanear sus cuentas públicas. Por lo menos es lo que dejó a entender José Sócrates, quien tras su dimisión, no asumió ninguna culpa “Esta crisis era inevitable y desnecesaria, totalmente inoportuna, llega en el peor de los momentos, en víspera de una cumbre decisiva para Portugal y para Europa”, resaltó ayer el primer ministro.

Revisión de cuentas

Durante su intervención el ministro de Finanzas reconoció que se está estudiando la inclusión, a posteriori, del impacto de los gastos con las empresas de transporte público en las cuentas del 2010 lo que afectará al saldo del año pasado. Reconoció además que la ejecución presupuestaria “tuvo resultados mejores que los proyectados” y que la imputación de los gastos de las empresas públicas de transportes en las cuentas del 2010, si ocurriese, sería lo mismo que “cambiar el marcador después del juego”. Sobre el impacto del “agujero del BPN” el ministro afirmó que los desajustes detectados de dos mil millones de euros tendrán que ser imputadas a las cuentas públicas pero será la autoridad estadística quien decida qué año.

Durante todo el día los mercados extranjeros acompañaron atentamente la situación lusa. El Banco Central Europeo lanzó un mensaje subliminal pero muy claro a los mismos: ya no habrá más concesiones con Portugal. Esta vez la institución europea no hizo ningún intento por comprar la deuda lusa y bajar así su rentabilidad, algo que se interpreta como un primer paso para el rescate.

Futuro escenario político

Tras la dimisión del Primer Ministro son varios los caminos que tiene Portugal para salir de la crisis política. El que parece más probable que tome Aníbal Cavaco Silva, a quien corresponde dicha decisión, es el de convocar elecciones anticipadas que se deberán realizar, como máximo, en el plazo de 55 días después de ser anunciadas. En caso de no ser ésta la opción elegida, el presidente de la República podría nombrar un primer ministro indicado por el actual cuadro parlamentar pero al no existir mayoría en la Asamblea esta idea no parece viable porque los diferentes partidos ya se han mostrado en contra. Con elecciones a la vista cabe saber si alguno de los dos partidos, PS ó PSD conseguirá mayoría absoluta para poder tomar decisiones que permitan salir a Portugal de esta situación. En caso contrario, y si no hay alguna coalición de por medio, otro Gobierno en minoría dejará al país en la misma situación.

Artigo publicado na edição impressa.

El Correo Gallego – 27/01

“Cavaquistán” se rinde a Cavaco

Por Begoña Íñiguez, correspondente

EN UNO de los momentos más difíciles que se recuerdan en Portugal, con continuos rumores de rescate y de intervención del FMI, nuestros vecinos han hablado y han vuelto a depositar mayoritariamente su confianza en el conservador Aníbal Cavaco Silva para ser la máxima figura del Estado los próximos cinco años. Los resultados electorales del 23 de enero no dejan lugar a dudas: más del 52% de los votos han sido para el “profesor”, como es conocido, que ha ganado, a pesar de una histórica abstención del 53%, en todos los distritos, incluso en los del sur, tradicionalmente de izquierda. Es por ello que la prensa lusa ha bautizado a Portugal comoCavaquistán.

Cavaco Silva es muy conocido en España. De sus 71 años de vida lleva más de 30 en la arena política. Fue ministro de Finanzas con Sá Carneiro, primer ministro entre 1985 y 1995 (los años de mayor crecimiento del país) y presidente de la República desde 2006. Su carrera política comienza a equipararse en longevidad a la del socialista Mário Soares, su eterno rival, que a los 86 años continúa lleno de energía. Pero poco se sabe del perfil más íntimo de este catedrático jubilado de Economía de la Universidad Católica portuguesa y doctorado en el Reino Unido. Hombre de pocas palabras, muy meditadas, de largos silencios y muy poco comunicativo. No se considera un político profesional, a pesar del tiempo que lleva ejerciendo cargos públicos.

A Cavaco le gusta recordar a menudo que es economista y buen conocedor de la realidad lusa, lo que a muchos de sus compatriotas les da una gran seguridad ante una situación tan frágil como la que atraviesa Portugal. Les recuerdo que el primer ministro, el socialista José Sócrates, tras un año de gobierno minoritario, ha tenido que acometer durísimas medidas de ajuste para cumplir las exigencias de Bruselas, con numerosas protestas, incluida la huelga general del 24 de noviembre. A lo que hay que añadir las continuas amenazas de los mercados, que apuntaban a un inminente rescate del país (se han calmado en las últimas semanas). Por estos motivos, una gran parte del electorado ha apostado por la continuidad y la seguridad que les da este hombre sencillo, trabajador, muy familiar, tradicional, serio y austero, que podría ser su vecino, su profesor, su amigo o uno más de su familia.

Natural de Boliqueime, una pequeña localidad cercana a Faro, en el Algarve, a Cavaco Silva nadie le ha regalado nada. Es el prototipo de portugués hecho a sí mismo, como tantos otros, que ha tenido que hacerse un hueco entre la inaccesible élite que durante generaciones ha dominado, y sigue todavía, casi todo en Portugal. Cavaco es el exponente de la clase media lusa, cada vez más debilitada, formada a base de becas y de mucho esfuerzo familiar, aunque sin grandes conocimientos literarios o artísticos. A muchos de nuestros lectores les interesará saber que sigue viviendo en su piso de 150 metros cuadrados de un barrio de clase media lisboeta y que intenta preservar sus rutinas, como tomar su café, en el lugar de costumbre.

Esa normalidad, o esa imagen de normalidad bien estudiada y aplicada, es la que los portugueses aprecian en un político. El presidente de la República no tiene el don de la palabra y a menudo falla en sus discursos, como el de la noche electoral, cuando criticó abiertamente a sus adversarios por “calumniarle”, así dijo textualmente, durante la campaña, con dos supuestos casos de tráfico de influencias en la compra de acciones del nacionalizado Banco Portugués de Negocios (BPN) y en la adquisición de su actual residencia de verano. Nuestros vecinos le han dado su confianza para que la cohabitación con el Gobierno socialista se mantenga, siempre y cuando Sócrates cumpla los objetivos del durísimo Presupuesto de 2011. De no ser así, en sus manos estará la decisión de disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas.

Link: http://www.elcorreogallego.es/opinion/ecg/cavaquistan-rinde-cavaco/idEdicion-2011-01-27/idNoticia-633702/

Jornal ABC – 23/01

Con «saudade» económica

Por Belén Rodrigo

La delicada situación financiera hace de las presidenciales unas elecciones clave para el futuro político de Portugal


Estas elecciones se producen en un momento en el que el país está bajo el punto de mira internacional por su delicada situación financiera. Como si la «saudade» —ese sentimiento melancólico de ausencia que tan bien define al pueblo portugués— se hubiera instalado en números y estadísticas. El fantasma de la llegada del FMI y de la solicitud de ayuda internacional sigue en el ambiente y ha robado protagonismo a unos comicios cuyo resultado está prácticamente garantizado.

Además de la crisis económica el país vecino se puede enfrentar en los próximos meses a una grave crisis política. El Gobierno, sin mayoría parlamentaria, se verá en apuros para aprobar los presupuestos. Y lanzada está la amenaza del primer ministro, José Sócrates, de dimitir si no consigue consenso. Tampoco se puede olvidar que el presidente de la República tiene poderes para disolver la Asamblea y convocar nuevas elecciones aunque debe dejar pasar seis meses desde los comicios presidenciales.

Sin embargo los problemas financieros han estado fuera del debate en estas elecciones. «Lamentablemente hemos comprobado que los candidatos están mal preparados. No saben lo que es el mercado», explica a ABC João Cantiga Esteves, economista y director del centro de estudios IDEF. «Cavaco es el más preparado, tiene un componente técnico que le falta a los otros», resalta. Aunque cree que ha desperdiciado esta ventaja: «Debió haber ido más lejos con estos asuntos».

Para Pedros Santos Guerreiro, director del «Jornal de Negocios», la campaña ha sido una desilusión. «Hubo un discurso de destrucción y no de construcción», subraya.

Los portugueses se enfrentan a tasas de paro y recortes sociales nunca vistos. Pero en la campaña no se ha hablado de estos temas.

«El modelo económico y social falló y el político debe ser transformado», avanza el profesor de Economía João Cantiga Esteves. Cree además que existe una fuerte y creciente presencia del Estado en la economía y que en Portugal se cree que las obras públicas son el motor económico. «Nuestro sistema no crea riqueza», apunta. Y asegura que es un tremendo error que se aumente la carga fiscal porque resta competitividad. En su opinión «el Gobierno no sabe dónde gasta el dinero, y por eso se ve incapaz de recortar los gastos».

En busca de un líder

De estas elecciones también se puede hacer una lectura política. «Si Cavaco tiene un gran resultado querrá mantener a Sócrates hasta octubre y, mientras, forzar un nuevo líder en su partido, el PSD, para sustituir a Passos Coelho», cuenta a ABC el analista y periodista Carlos Magno. Augura para los próximos años una presencia de Cavaco «más fuerte y ejerciendo una función más reguladora».

En lo que se refiere al Partido Socialista, «cuando salga Sócrates el partido irá más hacia la izquierda».

Link: http://www.abc.es/20110123/internacional/abci-saudade-201101230352.html

Jornal ABC – 23/01

Un presidente frente a la crisis

Por Belén Rodrigo

Aníbal Cavaco Silva se examina hoy ante los electores portugueses, cinco años después de haber sido elegido presidente de la República

Cavaco Silva, en un acto electoral

Aníbal Cavaco Silva se examina hoy ante los electores portugueses, cinco años después de haber sido elegido presidente de la República. Ramalho Eanes, Mario Soares y Jorge Sampaio repitieron mandato en el Palacio de Belém, y todo indica que esta vez la historia será la misma. Por su discurso, el propio Cavaco tampoco duda de cuál será su futuro en los próximos años. La única duda es si arrollará en la primera ronda electoral, o si tendrá que esperar a una segunda vuelta.

Todo juega a favor del presidente. Aparte de que la historia está de su parte, ninguno de sus adversarios ha demostrado ser un digno candidato. Han basado su discurso en atacarlo, en lugar de presentar propuestas y buscar soluciones. «Hemos asistido a la campaña electoral más pobre en el peor momento político de Portugal», analiza la comentarista de la cadena de TV SIC Maria João Avillez.

Con amplia experiencia gubernamental y muchos kilómetros de campaña a sus espaldas, Cavaco ha sacado partido de la debilidad de sus adversarios. Durante dos semanas, ha dejado el traje de presidente para convertirse sólo en candidato. Como tal, no ha tenido reparo en mandar más de un recado al Gobierno. Todo lo que como jefe de Estado no puede decir, por ser políticamente incorrecto, como candidato ha podido expresarlo libremente.

«Operación orquestada»

El arranque de campaña le guardaba una sorpresa amarga. Los medios de comunicación daban cuenta de la compra y venta de acciones de SLN a un precio supuestamente ventajoso para Cavaco, así como de la escritura de su casa de vacaciones en el Algarve, construida antes de la emisión de la licencia (algo habitual en Portugal). En campaña, Cavaco ha respondido que no es más que «una operación montada» por sus rivales.

Insistió en que «no hay nada que aclarar», porque administrar ahorros o tener una casa de vacaciones son cosas «normales» de «ciudadanos normales». «Nunca olvidaré esta campaña por muchas razones. Hay una historia para contar sobre esta campaña por el bien de nuestra democracia», afirmó el presidente.

La austeridad es uno de los rasgos que ha acompañado siempre a Cavaco, hombre eficiente, profesional y riguroso. Natural de Boliqueime (Algarve), 71 años, casado y con dos hijos, este economista licenciado en Finanzas no tenía entre sus planes dedicarse a la política, pero su buena reputación como economista le sirvió para ser llamado a ocupar el cargo de ministro de Finanzas en el Gobierno de Sá Carneiro, a quien tanto admiraba.

Por casualidad

Su llegada al liderazgo del Partido Social Demócrata (PSD) también fue por casualidad. Viajó al congreso de Figueira da Foz para hacer kilómetros con su coche y regresó como líder. Por entonces, la falta de consenso del Bloque Central acabó por provocar la disolución del Parlamento mandada por el presidente Ramalho Eanes. Nuevas elecciones en 1985 y Cavaco Silva se convierte en primer ministro de un Gobierno minoritario.

Dos años después la situación se repite, esta vez con Mario Soares como jefe de Estado, y el Parlamento vuelve a disolverse. Pero en los comicios de 1987, al igual que en los de 1991, Cavaco Silva logró una mayoría absoluta que le permitió gobernar otros ocho años y realizar importantes reformas estructurales. Sus últimos años en el poder no estuvieron exentos de protestas sociales a las que respondió con la célebre frase «Déjenme trabajar». En 1996 dejó el liderazgo del PSD y se presentó a las presidenciales que perdió ante Sampaio. Durante los siguientes diez años se mantuvo en el silencio y la discreción hasta que decidió volver a presentarse a la presidencia en 2006. Ya como jefe de Estado, Cavaco Silva, elegido por el centro y la derecha, cohabitó con un Ejecutivo de centro-izquierda, con mayoría parlamentaria primero y minoritaria luego.

Ahora, como candidato, Cavaco ha rejuvenecido y ha ganado la soltura que le faltaba. «Mi fuerza viene del pueblo», «mis raíces están en el pueblo», afirma, y por eso siente que el «pueblo portugués me escucha». Si hoy vuelve a ganar la confianza del electorado, promete ser «moderador, apaciguador, promotor de consensos, imparcial y equidistante». Asegura también que tiene «un rumbo para este país» y que ejercerá «una magistratura activa para que el país encuentre dicho rumbo».

Manuel Alegre, candidato socialista

Poeta y político, con algo más de 20 años Manuel Alegre ya había vivido la guerra, la prisión y el exilio. Ahora, a los 74, su biografía es muy larga y variada. Natural de Águeda, se define a sí mismo como un viejo combatiente que lucha hasta el fin. Fue secretario de Estado de la Comunicación Social y adjunto de Mario Soares en el I Gobierno constitucional (1976/78). Diputado durante 34 años hasta 2009; se mantiene como miembro del Consejo de Estado. Socialista desde 1974, la relación con su partido no está en su mejor momento. En las pasadas elecciones presidenciales se presentó como candidato independiente y superó al socialista Mario Soares. Ahora, con el apoyo del PS, podría incluso tener peores resultados.

Sus poemas han sido cantados por Amalia Rodrigues o Zeca Afonso y entre los premios literarios conseguidos destaca el Pessoa (1999).

Link: http://www.abc.es/20110123/internacional/abcp-presidente-frente-crisis-20110123.html

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