El Correo Galego – 22/04/12
22/04/2012 Deixe um comentário

“Tengo miedo de visitar la Cidade da Cultura de Santiago y que me guste”
Por Begoña Iñiguez, correspondente
El ganador del premio Pritzker 2011, el máximo galardón que puede recibir cualquier arquitecto, Eduardo Souto de Moura (Oporto 1952) ha recibido hace unos días en Lisboa otro reconocimiento, el premio personalidad del Año/ Martha de la Cal que otorga la Asociación de la Prensa Extranjera en Portugal (AIEP) Con la ironía que le caracteriza, el discípulo de Álvaro Siza,, há confesado a El Correo Gallego, en un encuentro con varios corresponsales en Lisboa, que siente muchísima curiosidad por visitar la Ciudad de la Cultura aunque tiene mucho miedo de que le guste. Insiste en la enorme crisis por la que atraviesa su profesión, y reconoce que después del Pritzker no le han llovido los proyectos. Fumador empedernido, el autor de la Casa de las Historias de Paula Rego (Cascais) confiesa, entre calada y calada, que su mejor obra es el Estadio de Braga, que le encantaría tener más proyectos en España y que tiene una espina clavada: no haber ganado el concurso de la nueva estación del AVE en Compostela.
-¿Cuál es el impacto de la crisis en la arquitectura portuguesa?
Antes de la crisis la arquitectura portuguesa, por el éxito de Álvaro Siza y de otros arquitectos lusos, tuvo una gran divulgación y se transformó en una profesión de moda. Se abrieron varias escuelas de arquitectura para una población de 10 millones de personas. Como consecuencia de lo anterior se licencian más de mil arquitectos al año que no encuentran trabajo. Si no hay dinero no hay arquitectura. A los profesionales portugueses no les queda más remedio que emigrar a los países de lengua portuguesa donde sí hay proyectos: Brasil, Angola y Mozambique. Lo que no está exento de dificultades, porque son muy nacionalistas y desconfiados hacia lo portugués.
-¿Qué proyectos tiene Eduardo Souto de Moura en Portugal?
No tengo casi proyectos en Portugal. Aunque me encanta trabajar aquí. Los únicos que tengo son el de la presa de Foz Coa y otro con Álvaro Siza, un museo en Santo Tirso, cerca de Oporto. Los mercados están parados por más Pritzker que se consiga. Fuera me han propuesto varios concursos, es muy raro que me encarguen directamente un proyecto. Estoy cansado de estar continuamente viajando. Soy portugués, tengo una edad y algunos vicios, por eso estoy mucho más a gusto en casa.
¿De qué obras se siente más orgulloso?
El Estadio de Braga es la obra con la que más me identifico por el esfuerzo que supuso y porque mezcla, como la presa de Foz Coa, lo artificial con lo natural. El mundo ha quedado por acabar, Dios descansó el séptimo día y se olvidó de hacer muchas cosas. Los arquitectos y los ingenieros complementamos esta labor e intervenimos en la naturaleza, por eso a partir de cierto momento no se sabe si el arte imita a la naturaleza o al contrario, como ocurre en la arquitectura griega con el Partenón y el Cabo Sounion o en la arquitectura contemporánea con la Casa de la Cascada de Frank Lloyd.
¿Cuál es el mayor desafío de la presa de Foz Coa, en el “Douro” en una zona declarada Patrimonio de la Humanidad?
El proyecto es parecido al del estadio de Braga. Hemos hecho un corte en la piedra cuyo mayor desafío es que quede lo más natural posible. Además estamos intentando plantar en la roca olivos, típicos de la región, y que haya una cierta continuidad del paisaje. Estaré satisfecho si dentro de 20 años la persona que vaya a Foz Coa se pregunta ¿qué han hecho aquí? Mi objetivo es que naturaleza y arquitectura se conjuguen y parezcan una sola.
¿Y fuera de Portugal?
Estoy trabajando con Álvaro Siza en un proyecto interesante, la Estación del Metro de Nápoles que nos está dando bastantes problemas. Como Nápoles tiene mucho patrimonio nos están surgiendo numerosas trabas burocráticas. Las excavaciones han durado más de lo previsto porque se encontraron dos barcos de madera romanos. Lo original es que son dos estaciones superpuestas, el edificio estará ubicado en mitad de las ruinas y habrá exposiciones de artistas locales. Se entrará por las ruinas, lo que es difícil aunque bello para el que pasa por delante. Es la historia al servicio del día a día.
¿Cómo ve la arquitectura en España?
En España la situación está aún peor que en Portugal. El 70 % de los estudios de arquitectura han cerrado y muchos profesionales están emigrando a México y a Argentina. Tenía unos proyectos en Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, unas torres de viviendas, que ya habíamos comenzado a construir y que por la crisis há habido que parar. A ver que pasa los próximos años.
¿Qué opina sobre la Ciudad de la Cultura en Santiago?
Tengo miedo de ir a verla y que me guste. Ya he ido varias veces a Santiago por otros asuntos. Como aún no está listo el proyecto, cuando esté terminado iré a conocerlo. Desde el punto de vista del concepto no estoy muy de acuerdo. Pienso, por las fotografías que he visto, que es una exageración. Aunque tengo miedo de que me guste, je, je, je. Hay que esperar a que se termine, aunque me parece un poço megalómana.
¿Le gustaría construir algo en Compostela?
Me encantaría. Concursé al proyecto de construcción de la nueva estación del AVE de Santiago. Cometí un error grande porque concurse solo com arquitectos e ingenieros portugueses. Hay una regla proteccionista española por la que es necesario integrar en el equipo a arquitectos españoles, lo que tiene cierta lógica…
¿Cómo valora que dos personas de la Escuela de Oporto, Álvaro Siza y usted, hayan ganado el premio Pritzker?
Esto es como las brujas, je, je, je. Nunca las he visto, pero haberlas hailas, como dice el dicho ga-llego.
¿Cuáles son las mayores similitudes y diferencias entre usted y Siza?
Los dos nos hemos formado en una escuela de vanguardia, la Escuela de Arquitectura de Oporto. Él fue mi profesor, compartimos trabajos, es mi mejor amigo y el arquitecto vivo que más admiro. Somos muy diferentes, por eso nos llevamos bien. Él tiene una paciencia infinita y yo soy mucho más nervioso e intranquilo.
¿Qué es lo que tiene de mentira la arquitectura?
Para traspasar los umbrales de la funcionalidad y convertirse en arte es necesario mentir Aquello que se ve es solo una parte del trabajo. Lo más difícil es hacer una obra verdadera y natural sabiendo que no lo es. Si no hubiera mentira no habría decoración, como ocurre en los templos griegos.
¿Cómo ve la casa del futuro?
Tengo una visión de la arquitectura conservadora. Si comparamos una casa de hace cinco mil años con una casa alentejana veremos que hay muchas similitudes. Por eso la casa del futuro es la casa del presente hecha com materiales diferentes. A lo largo de la historia ha variado más el sistema constructivo y los materiales que la forma. Posiblemente el material del futuro sea la fibra de carbono porque hay una tendencia a que las paredes y los muros sean menos espesos.
¿Qué es lo que le queda por diseñar a Souto Moura?
Aunque no soy muy religioso, me encantaría diseñar una iglesia. Los templos tienen un cierto misterio que me atrae. He diseñado tres que nunca han sido construidos y estoy un poço frustrado. También me gustaría mucho hacer un balneario.
¿Cuáles son sus obras de referencia?
Me encantan tres obras de Siza, el Museo de Serralves, la piscina de Leça da Palmeira y la iglesia de Marco de Canaveses, todas en Portugal. En España admiro las obras de Moneo y en Inglaterra las de Foster. Valoro la arquitectura suiza por su rigor. También admiro al estadounidense Mies Van der Rohe y al brasileño Niemeyer.












do Conselho da Europa, juntamente com a canadense Louise Arbour, que foi alta comissária da ONU para os direitos humanos e procuradora do Tribunal Penal Internacional, investigando genocídios na antiga Iugoslávia e em Ruanda. O evento que aconteceu na Sala do Senado da Assembléia da República, contou com a presença do presidente português Anibal Cavaco Silva, que entregou os prêmios ao ex-presidente brasileiro e à alta-comissária.


Por Ana Sanlez